Hay deseos que se convierten en obras de teatro. Secretos de un vínculo es eso: cuatro actrices materializando un sueño. Nunca mejor dicho, ya que desde el comienzo la atmósfera de la puesta es onírica. Con gran sensibilidad, las vivencias de cuatro mujeres se entremezclan y se confrontan, en un entorno surrealista -construido desde el vestuario, la escenografía y el modo de desplazarse en el escenario-, pero con un texto que echa anclas en la realidad.

Secretos de un vínculo es una puesta teatral sobre la maternidad, que nace de un libro llamado Emociones de la maternidad, de la médica psicoanalista Adriana Grande, quien lo escribió después de muchos años de coordinar grupos de crianza. “Es un libro conceptual”, lo define Natalia Aboud, directora de la puesta.

Fue la autora de esa suerte de manual de crianza, médica de profesión, quien le manifestó a la directora su deseo de llevar su obra escrita a un escenario. La madre ideal enfrentada a la madre real; las múltiples posibilidades de ser madre, madre que se posterga, madre que llora, madre que canta, madre que no puede... Un libro que pone en palabras y cuadros la maternidad, con definiciones y con casos reales, con el propósito de que las madres que lo lean no se sientan solas. La directora de Secretos de un vínculo asumió el desafío de volver teatral algo que no lo era.

Imaginar que un libro que aborda la maternidad desde el psicoanálisis y recoge experiencias de grupos de madres, y que además está atravesado por conceptos, algunos muy técnicos, pueda tomar la forma de espectáculo parece si no imposible, difícil. Pero Secretos de un vínculo lo logró.

La teatralidad pudo apropiarse de las ideas; hay escenas con una dinámica propia del juego teatral, que reflejan etapas de la maternidad con humor. La videollamada, en la que se ve a cada una en su casa (y con sus pequeños hijos reales) resulta divertida, y recrea una situación propia de las madres de bebés: intentan ponerse de acuerdo para salir juntas, pero la rutina, el cansancio, la lactancia, la culpa... anulan esa intención. “Se mezcla la vida con el teatro”, dice la directora.

Secretos de un vínculo no permite encasillamientos. Es una propuesta que no puede explicarse con una definición. Y al mismo tiempo está hecha de conceptos. Y de vivencias. Se mezclan ideas y experiencias reales. “Es un manual de supervivencia”, arriesga Natalia Aboud, la directora.

La escenografía de "Secretos de un vínculo" da para pensar: ¿es un canal de parto?

Ser una misma

Una voz entonada y agradable abre la función. Es una de esas cuatro mujeres que, haciendo de ellas mismas sobre el escenario, recrean momentos ligados a la maternidad, citan fragmentos del libro Emociones de la maternidad y hasta protagonizan una escena biodramática en la que comparten vivencias personales.

“No hay construcción de personajes. Cada una es ella misma aunque no se nombran”, explica la directora. “Cuando cuentan anécdotas personales, son de verdad cosas que les pasaron en sus propias infancias”, agrega. Ellas son Josefina Botto, Jennifer Moule, Bárbara Goldschtein y Emilia Rodríguez Griñó, que con gracia se desplazan sobre el escenario en el que hay una tarima y cuatro escalones que conducen a ella. Y un enorme círculo por el que entran y salen y que ¿representará un canal de parto? Por allí nacen a la vida de madres, que es muy distinta a la vida que tenían antes.

Un elenco de mujeres en sintonía, que recrean momentos de la maternidad asumiendo distintos roles -incluso el de un padre-, que lo hacen en armonía y con delicadeza, en el que cada una aporta lo suyo: comicidad, canto, ternura, entusiasmo.

“¿Cómo darme cuenta de si estoy cansada o deprimida?, pregunta una. “¿Cómo logro conectar con el bebé?”, pregunta otra. Las preguntas se suceden una tras otra. “¿Es normal que llore tanto?”. “¿Es normal que...?” Interrogantes que se le abren a cualquier madre cuando tiene a su bebé en brazos. “¿Hay instinto maternal?” La vida cambia, el tiempo no alcanza, los miedos acechan. Y cada una actúa como le sale. Y es ahí donde la obra plantea los distintos tipos de madres, clasificadas en el libro de Adriana Grande. Madre catástrofe, madre medusa, madre capitana... Y tantas otras.

La autora es Adriana Grande y Natali Aboud realizó la adaptación del libro y dirige la puesta. Ambas trabajaron y siguen trabajando a la par, siendo parte del proceso de ensayos y del proceso creativo que se fue dando desde que empezaron este proyecto.

“Desde lo visual, la obra se aleja totalmente de lo doméstico, no quise que apareciera un bebé, una señora como ama de casa… Todo sucede en un portal que no se entiende qué es, no se sabe dónde están”, describe la directora y atribuye el mérito de la ambientación a Tribu Estudio -responsable de la escenografía-. El vestuario -que se mantiene en consonancia con la propuesta onírica- es de Florencia Tellado.

"Secretos de un vínculo", una obra que puede serle útil a toda madre.

“Tetas, pañales, baño, dormir”. Esa rutina se vuelve un canto que atormenta. La música también es parte de la obra; a veces como tormento, a veces como canción de cuna. Secretos de un vínculo no tiene mayores pretensiones que exponer la complejidad del vínculo madre-hijo, los distintos modos de maternar, los miedos y las emociones que atraviesan las mujeres cuando son madres. Sin esquivarle al lado B de la maternidad, acompaña, ilumina, pone comprensión y brinda herramientas para transitar la maternidad.

Cualquiera puede ver Secretos de un vínculo. Pero sin duda, sacarán mayor provecho de esta puesta las madres de niños pequeños -más aún si son primerizas- y mujeres embarazadas; encontrarán situaciones reconocibles, palabras que resuenan, alegrías, dolores y miedos compartidos. Pero todos escucharán ecos en sus vidas de lo que sucede en escena.

“La adultez es el eco de la infancia”, dicen sobre las tablas. Y todos atravesamos la infancia, y habrá quienes se reconozcan en el vínculo madre-hijo como hijos o como madres de hijos ya mayores. Porque la “infancia es el espacio al que siempre volvemos”. Un texto para encontrarse con quien uno fue, con quien uno es, con quien uno puede ser.

Información

Secretos de un vínculo, de la doctora Adriana Grande -que no es la cantante estadounidense Ariana Grande, aunque solo las diferencie una letra-, dirigida por Natali Aboud, se reestrenó en Border Teatro (Godoy Cruz 1838). Las funciones son los sábados a las 16.