En un final dramático, Liverpool se quedó con el clásico de Merseyside tras vencer 2-1 a Everton con un gol agónico del inoxidable neerlandés Virgil Van Dijk en el décimo minuto de descuento. En un partido cargado de tensión y marcado por las decisiones del VAR, Alexis Mac Allister sumó minutos desde el banco en el tramo final.
El mediocampista de la Selección Argentina ingresó a los 39 minutos del segundo tiempo en lugar de Florian Wirtz, en un encuentro que parecía encaminarse al empate pero que terminó resolviéndose en la última jugada.
Pocos minutos para Alexis Mac Allister, que pelea por el balón con Idrissa Gueye. Foto: REUTERS/Phil Noble
El duelo tuvo un condimento especial: fue el primer derbi disputado en el Hill Dickinson, el nuevo estadio de los Toffees. Allí, el VAR también dijo presente desde temprano, anulando por offside un gol de Iliman Ndiaye que había ilusionado a los locales.
Esa acción terminó siendo un punto de quiebre. Apenas un par de minutos después, Liverpool golpeó primero con una gran asistencia del neerlandés Cody Gakpo que Mohamed Salah transformó en el 1-0 con una definición de primera ante Jordan Pickford. El egipcio, que atraviesa sus últimos meses en el club, celebró señalándose el escudo y a los 33 años volvió a mostrar su vigencia.
Mohamed Salah se irá de Liverpool a finales de la temporada. Foto: EFE/EPA/ADAM VAUGHAN
Sin embargo, Everton reaccionó tras el descanso. Aprovechó una floja respuesta defensiva de los Reds y llegó al empate gracias al portugués Beto, que definió en el área chica luego de una buena jugada de Kiernan Dewsbury-Hall.
El partido se volvió aún más complejo para el equipo de Arne Slot por la lesión del arquero georgiano Giorgi Mamardashvili, que debió salir en camilla. Con Alisson Becker también fuera, el entrenador tuvo que recurrir al tercer guardameta, Freddie Woodman, quien respondió con solvencia en un momento clave.
Cuando todo indicaba que el empate sería el resultado final, Liverpool encontró el golpe definitivo. En un tiempo de descuento que se extendió hasta los 100 minutos, Van Dijk se elevó por encima de todos y conectó un cabezazo letal para sellar el triunfo visitante y silenciar al estadio.
Kiernan Dewsbury-Hall desolado tras el gol de Virgil van Dijk. Foto: REUTERS/Phil Noble
Con esta victoria, Liverpool se afianza en la pelea por los puestos de arriba con 55 puntos, mientras que el Everton, que quedó décimo con 47, sufrió un duro golpe en sus aspiraciones de clasificación a competiciones europeas.
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