El exbasquetbolista brasileño Oscar Schmidt, considerado una de las máximas leyendas de este deporte, murió este viernes a los 68 años luego de una larga pelea contra un cáncer, informaron sus familiares y la Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB).
Casado y con dos hijos, el mítico exbasquetbolista había sido internado más temprano en un hospital en Santana de Parnaíba, en Sao Paulo. Había recibido un diagnóstico de un tumor cerebral en 2011 y, once años después, en 2022, anunció que había superado la enfermedad.
Oscar intenta frenar la marcha de Scottie Pippen. Foto: Reuters
"Hoy el mundo pierde a un ídolo, yo pierdo a mi padre (...). Descansa en paz, papá. Saluda a la abuela. Estás en el Salón de la Fama de la vida", lo despidió su hijo Felipe Schmidt en Instagram.
Nacido en Natal y apodado “Mano Santa”, el alero de 2,04 metros desarrolló una carrera profesional de 25 temporadas y se consolidó como el máximo anotador en la historia del básquetbol con 49.703 puntos.
También posee el récord de mayor cantidad de puntos en Juegos Olímpicos, con 1.093. Participó de cinco citas consecutivas. Fueron Moscú 1980, Los Ángeles 1984, Seúl 1988 -allí estableció el récord de anotación en un partido con los 55 que marcó ante España-, Barcelona 1992 y Atlanta 1996.
Oscar Schmidt se postea ante la marca de Scottie Pippen. Foto: AP
Compitió también en cuatro ediciones del Mundial. Obtuvo la medalla de bronce en Filipinas 1978 y en su extenso paso por el seleccionado, entre 1977 y 1996, acumuló 7.693 puntos en 326 partidos oficiales.
Con Brasil, más allá de ese bronce, su logro más destacado fue la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987. Allí lideró la victoria 120-115 sobre Estados Unidos, en lo que fue la primera derrota del conjunto estadounidense como local en esa competencia.
Oscar pasó buena parte de su carrera en Brasil, con solo dos etapas en el extranjero, donde defendió la camiseta de los italianos Juvecaserta y Pavia, y del Forum de Valladolid, de España.
Pero rechazó varias ofertas de la NBA -había sido drafteado por New Jersey Nets-, ya que en aquella época le habría supuesto renunciar a participar en la selección por las normas de la FIBA. "Fue una decisión que nunca cambiaría. Fue la decisión más fácil que tomé en mi vida. Jugar para la selección es la cosa más noble que existe, es diferente. Es representar a un país entero, y eso es mucho mejor que jugar en la NBA", le dijo a la agencia EFE en una entrevista en 2019.
El día de su inducción en el Salón de la Fama del Básquetbol. Foto: AP
El legado de Oscar Schmidt
En Brasil, defendió las camisetas de los clubes más importantes del país, entre ellos Flamengo, con el que se retiró en 2003, a los 45 años de edad. Atrás quedaba una larga carrera repleta de éxitos, que inició en Palmeiras a los 17 años y en la que pasó por Corinthians y Bandeirantes, entre otros.
Kobe Bryant, la leyenda de la NBA, lo reverenció en varias ocasiones, puesto que creció viéndolo en directo: Oscar fue rival de su padre, Joe, que también jugó en Italia.
Tras su retiro, Schmidt trasladó su experiencia al ámbito empresarial y motivacional. Según su propia web, participó en más de mil eventos y trabajó con más de 600 empresas dando charlas y consultoría.
Foto: EFE
Clubes cuya camiseta vistió Oscar publicaron en redes sociales mensajes en honor al mito. "En este momento de dolor, el Palmeiras se solidariza con familiares, amigos y fans del inmortal Oscar Schmidt", publicó el club de Sao Paulo.
Vasco da Gama lamentó "profundamente" el fallecimiento de "uno de los mejores jugadores de básquet del mundo y dueño de un gran legado para el deporte de Brasil".
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) expresó igualmente su pesar. "Oscar, nuestro Mano Santa, fue sinónimo de patriotismo, garra y talento", dijo el presidente de la CBF, Samir Xaud, en un comunicado de la institución.
Celebridades. Pelé y Oscar Schmidt. Foto: Reuters
Forma parte del Salón de la Fama de la FIBA y, aunque no compitió en la NBA, también está en el Salón de la Fama en los Estados Unidos. "Oscar Schmidt no fue meramente un jugador extraordinario. Fue la definición de dedicación, pasión y compromiso con el deporte. Su muerte cierra una era", destacó la CBB.
Todavia no hay comentarios aprobados.