El presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Samir Xaud, se convirtió en el primer dirigente de una confederación sudamericana en pronunciarse públicamente sobre el polémico proyecto -y ya cancelado- que impulsó Gianni Infantino para abrir la puerta al ingreso de inversores privados en las principales competiciones de la FIFA. El dirigente manifestó su rechazo a la iniciativa y, además, adelantó que la postura de Sudamérica será consensuada junto con la Conmebol.

"Estamos en conversaciones con la Conmebol sobre este asunto, pero no es algo que veamos con buenos ojos", afirmó Xaud durante una visita a Teresina, donde participó de la inauguración del Centro de Desarrollo de Fútbol de Piauí.

Y dejó en claro que no todavía no hay una postura fijada con el resto de las federaciones sudamericanas. "Tomaremos una decisión conjunta, pero personalmente me opongo a esta venta de derechos", agregó.

Pese a no dar demasiados detalles, las declaraciones del dirigente brasileño representan el primer posicionamiento concreto de una confederación sudamericana desde que se conoció el proyecto de la FIFA. Hasta ahora, la única reacción oficial de la Conmebol había sido el pasado viernes, cuando mediante un comunicado oficial evitó respaldar o rechazar la propuesta y confirmó que abrió un proceso interno de evaluación.

Foto: EFE/ Andre Borges

"Desde que la CONMEBOL tomó conocimiento de la propuesta presentada por la FIFA en relación con el proyecto FFE, y en cumplimiento de sus procedimientos institucionales, inició un proceso de consultas con sus Asociaciones Miembro y convocó a una reunión de su Consejo con el único propósito de analizar y evaluar dicha propuesta con la responsabilidad y el rigor que el tema exige", señaló el organismo sudamericano.

Vale recordar que el plan impulsado por Infantino contemplaba la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad destinada a administrar los principales activos comerciales del organismo, entre ellos la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. La iniciativa preveía vender una participación minoritaria a inversores privados, aunque la FIFA conservaría el control mayoritario de la empresa.

Gianni Infantino se encuentra en el centro de la tormenta tras lanzar su fallido proyecto con FIFA. Foto: AP Photo/Tony Gutierrez.

La propuesta despertó inmediatamente fuerte rechazo en Europa. La UEFA fue la primera confederación en salir al cruce y cuestionó la falta de transparencia en el desarrollo del proyecto, remarcando que la gobernanza del fútbol no debe convertirse en un activo comercial. Con el correr de los días, a esas críticas se sumaron dirigentes, nuevas federaciones y propios miembros de la FIFA, lo que terminó por incrementar la presión política sobre Infantino.

Aunque finalmente el presidente de la FIFA dio marcha atrás con la creación de la empresa, la crisis institucional continúa abierta. En ese contexto, el próximo 12 de agosto aparece como una fecha clave. Según informó el medio británico TalkSport, dirigentes europeos encabezados por Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, buscarán reunirse en Austria para analizar el escenario político del organismo y comenzar a definir la estrategia de cara a las elecciones presidenciales previstas para marzo de 2027.