Miles de hinchas saludaron el paso del plantel de la Selección Argentina desde el aeropuerto internacional Ministro Pistarini hasta el predio de la AFA. La gente resistiendo el frío y la lluvia por varias horas, los jugadores que finalmente decidieron subirse arriba de uno de los micros descapotables. Unos y otros comulgando un mismo sentimiento: “Dale campeón”. El mismo amor que en diciembre de 2022, ahora bajo la lluvia. Casi media hora de pura emoción.

Se esperaba una recepción multitudinaria para los subcampeones del mundo. No como cuando llegaron de Brasil 2014 pero similar a la de 1990, tras perder la final con Alemania en Roma. Pero las ausencias a último momento de seis jugadores, entre ellos Lionel Andrés Messi, el día gris, frío y lluvioso y el trayecto corto entre el aeropuerto de Ezeiza y el predio de la AFA, animaron a la gente. Tampoco regresaron al país Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Gerónimo Rulli, Nicolas Paz, Cristian Romero, Nahuel Molina, Giuliano Simeone y Juan Musso.

De un lado y del otro del micro, los jugadores fueron saludando y cantando al ritmo de los hinchas. El más efusivo de todos fue sin lugar a dudas el entrenador Lionel Scaloni, quien entre tantos gestos adustos, siempre se mostró con una sonrisa.

🇦🇷 AHORA | La Selección argentina saluda a los hinchas que se acercaron a Ezeiza a recibirlos https://t.co/2JLP7R4gg0 pic.twitter.com/V7hfGcl65F

— TN - Todo Noticias (@todonoticias) July 20, 2026

El avión AR 1721 de Aerolíneas Argentinas aterrizó exactamente a las 18.21 de una tarde invernal, oscura e inundada de neblina. En el cielo, una veintena de drones armaron figuras en el cielo, es el escudo de Aerolíneas 2000 y después la pelagra gracias. Un ratito después, un remolque los llevó hasta el hangar de la zona denominada FBO, donde llegan los vuelos chárter. Ahí los esperaba la banda del cuerpo de granaderos en los costados y una alfombra roja para desplazarse desde las escalinatas del avión hasta los micros, que eran dos, uno descapotable y el otro no.

Media hora después del aterrizaje, comenzaron a bajar del avión. Primero lo hizo el fotógrafo oficial de la selección, Tato Pagano. Luego, muchos integrantes del equipo técnico del seleccionado. Al ritmo de Muchachos, la canción consagrada tras el título mundial en 2022, los tres primeros en bajar fueron el presidente Claudio Tapia, inconfundible con su saco blanco, Nicolás Otamendi y el técnico Scaloni. Luego aparecieron Nicolás Tagliafico, Alexis Mac Allister, Marcos Senesi, Valentín Barco, Gonzalo Montiel, Facundo Medina. Emiliano Dibu Martínez bajó con su hija a upa y su hijo al lado.

El grupo de 15 futbolistas que regresaron al país lo completan, Lisandro Martínez, Giovani Lo Celso, Leandro Paredes, José Manuel López, Exequiel Palacios, Nicolás González y Thiago Almada.

Otamendi, Scaloni y Tapia, caminando la alfombra roja. Foto: AFA

De a poco, todos se fueron acomodando en los micros. Los jugadores lo hicieron en el micro cubierto. Había empleados del aeropuerto, que no dejaron de gritar y alentar a los jugadores. Los que se animaron, hubo al menos dos chicas, lograron sacarse unas selfies con Licha Martínez y Giovani Lo Celso, casi los últimos en subir porque no pudieron acomodar el equipaje en uno de los micros, que tenían ploteada la inscripción Bienvenida Selección Argentina en la parte superior delantera. Además, en el cartel electrónico del frente se leía “Gracias Selección Argentina por dejarlo todo por estos colores, siempre juntos”. Y la figura de las tres estrellas.

A las siete y seis minutos de la tarde se movió el primer micro y dos minutos después, el segundo. La idea era salir por la zona vip pero finalmente lo hicieron por un portón con salida directa a la Richieri. Allí se pusieron en paralelo los micros y hubo sorpresa. Los jugadores se pasaron al descapotable, ante la euforia de toda la gente. A las 19.18 empezó la recorrida, los micros escoltados por al menos 40 motos policiales y un par de patrulleros por delante y por detrás. Muchos hinchas saltaron los guardarrail de la autopista y siguieron por varios metros al costado de los micros. Cada moto tenía dos policías y el que estaba detrás empujaba a los más valientes para ubicarlos en la banquina.

Miles de hinchas apoyaron a la Selección. Foto: Santi García Díaz

Apenas 20 minutos tardaron hasta el predio de la AFA. Fueron a paso lento, con el tránsito cortado, todo celosamente custodiado por una excesivo operativo que contó con 5000 efectivos, mucho más que la gente que se acercó a alentar a la Scaloneta (no más de 3000 en total). Cuando ya los micros ingresaron al lugar de concentración, donde muchos familiares esperaban a los jugadores, y los hinchas seguían en el lugar alentando y resistiendo el clima bravo, los uniformados empezaron a exigir la desconcentración con los métodos habituales.

La recepción más emotiva para una selección tras perder la final de la Copa del Mundo fue el 9 de julio de 1990. Era feriado y el clima no fue tan adverso como el de este lunes. Según las estimaciones extraoficiales, había entre 70.000 y 80.000 personas cuando los jugadores se asomaron al balcón. El micro tardó cinco horas y diez minutos, según precisó la crónica de Clarín, en llegar de Ezeiza al centro porteño.

Maradona y Caniggia con Menem, el 9 de julio de 1990 en el balcón de la Casa Rosada: los recibieron más de 70 mil personas tras el subcampeonato en Italia.

Los subcampeones de 2014 no fueron al Obelisco, donde se había armado un escenario. Pero en la AFA no sabían nada y los jugadores luego tuvieron que salir a pedir disculpas a través de la cuenta de Twitter de Javier Mascherano. En Ezeiza había unas 500 personas, y muchas más en el predio.

Pocos o muchos, las recepciones siempre tienen un común denominador: amor y emoción.