Cuando parecía que Iker Muniain sería el técnico de San Lorenzo, que se iba a subir a un avión para llegar por estas horas a Buenos Aires, surgió un imprevisto que cambió todos los planes. El español no tiene permiso para dirigir en el país. La licencia de la UEFA requiere una validación en el fútbol argentino y el Vasco no reúne todos los requisitos para obtenerla. Los dirigentes están intentando destrabar la situación. Si no logran resolverlo a más tardar este martes, buscarían otro entrenador. Y ahora pica en punta Néstor Gorosito.

Para conseguir la certificación, según pudo averiguar Clarín, no solo son necesarios 1.500 dólares. Además, se debe presentar un Currículum Vitae y otros papeles más. Recién después de la verificación, el entrenador en cuestión puede recibir el carné habilitante que tiene una duración de tres años y se renueva periódicamente. El problema para Muniain es que tiene un solo año de trabajo como entrenador, desarrollado en el Club Deportivo Derio, de la Quinta División.

Por eso, a pesar de que Muniain y sus colaboradores contaban con los pasajes y habían armado las valijas, desde San Lorenzo les avisaron que esperaran, que estaban realizando las gestiones para conseguir la habilitación. Hasta el lunes por la noche, no había tanto optimismo. Por eso ya empezaron a analizar otros nombres.

Iker Muniain dirigió al Club Deportivo Derio. Foto: Instagram @ikermuniain10

El español no fue la primera opción. Ramón Díaz fue prioridad, pero el riojano dijo “no” tras agradecer la propuesta porque prefiere dirigir en el exterior. Después, hicieron una videoconferencia con Eduardo Berizzo. No convencía Rubén Darío Insua (más allá de su salida de Barracas Central, el club del presidente de la AFA, Claudio Tapia) y tampoco Gorosito, nombres que siempre están en el radar azulgrana. Así y todo, si se cae el Plan A, Pipo seria el Plan B en el medio del apuro, ya que San Lorenzo tiene un desafío importante el jueves 17 de julio ante Deportivo Riestra desde las 18.45, en el nuevo estadio Francisco Urbano de Morón, por los 32avos de final dela Copa Argentina.

Con Muniain charlaron el sábado a través de una sesión de Zoom y se pusieron de acuerdo rápidamente. Iba a llegar acompañado por cuatro colaboradores españoles. A ellos se les sumaría un ayudante argentino vinculado al riñón azulgrana, que podía ser Marcelo Ortiz (en Barracas Central), Pablo Alvarado (en la Reserva), Alejandro Albornoz (trabajó con Marcelo Gallardo en River) o Hugo Colace (ex Atlético Tucumán).

Joxean Alvarez iba a ser su primer asistente técnico. Se trataba de un hombre clave en la planificación y la gestión de los entrenamientos. Es un especialista en el trabajo metodológico y en la coordinación diaria del equipo. Posee licencia UEFA Pro, máxima habilitación para entrenadores en Europa. Estuvo 8 años en las divisiones formativas del Athletic Club y otros cinco en la cantera del Eibar.

Muniain celebrando una victoria ante Tigre. Fotobaires

Yoel Sola iba a ser el subalterno de Álvarez. Se iba a ocupar de colaborar en la organización de las tareas de campo y en la ejecución de los entrenamientos. Tiene licencia UEFA A. Se desempeñó una década como técnico del Txantrea, club que tiene un convenio con el Athletic Club y es reconocido por su trabajo en la formación de jugadores.

El preparador físico iba a ser Asier Alava. Es otro que posee licencia UEFA A. Trabajó durante 6 años en el Leioa.

Todo esdado para que Munían asumiera mañana, pero ahora es un interrogante. ¿Walter Perazzo, director deportivo, tendrá que seguir haciéndose cargo del plantel? ¿O habrá un nuevo entrenador?