Shahm Al-Manaa tiene 8 años y recibe tratamiento médico en Estados Unidos. Quiso el destino que el Mundial 2026 llevara a esa ciudad uno de los partidos más importantes de la selección de su país: el que este sábado enfrentó a Jordania con Argentina. A él, como a cualquier nene, se le metió entre ceja y ceja un deseo. Y recibió la visita del rey jordano, que lo invitó a la cancha.

Shahm tiene enfermedades neurológicas y musculares. También padece trastornos de los tejidos. El principal impedimento físico es que non puede caminar sin una silla de ruedas eléctrica. Por eso recibe tratamiento en un hospital de Filadelfia, en el noreste de Estados Unidos.

A pesar de ese inconveniente, el nene de 8 años quería ir a ver el partido de este sábado en Arlington, a más de 2 mil kilómetros de distancia.

Ya en Dallas, horas antes del encuentro el chico recibió una visita inesperada. Y con ella una gran noticia. Es que el Rey Abdullah II de Jordania golpeó a su puerta.

El monarca llegó con una respuesta a su deseo: los invitó al nene y a su familia a ver el partido de Jordania contra Argentina.

Este sábado, además, el rey estuvo acompañado en el estadio por el príncipe heredero Hussein y la princesa Rajwa Hussein. Vistieron el tradicional pañuelo jordano, de color balnco y rojo, llamado shemagh, hatta o kufiya.

El rey de Jordania con el nene de 8 años al que invitó al partido de su selección contra la Argentina de Messi.

El paso del rey por Dallas incluyó una visita al alcalde de Arlington, Jim Ross. "La reunión abordó la alianza estratégica entre Jordania y Estados Unidos, así como la importancia de ampliar la cooperación en diversos sectores", comunicó la familia real jordana.

"Fue un honor dar la bienvenida a un líder mundial a nuestra ciudad, mientras hinchas de todo el mundo se reunían aquí para el partido de esta noche entre Jordania y Argentina", dijo Ross, por su parte.

El rey de Jordania cuando suena el himno en la cancha en el partido ante Argentina.

Antes había estado en San Francisco, donde vio la caída de su selección ante Argelia.

La relación de Abdullah II con Estados Unidos no es novedosa. Tras cursar estudios iniciales en Inglaterra, siguió estudiando en Massachusetts. Tras otro paso por Inglaterra, fue a Washington a hacer cursos sobre asuntos internacionales.

El rey Abdullah, en sus épocas de príncipe, al casarse con Rania Yassine en 1993. Foto AFP

Abdullah II se hizo conocido como "el príncipe que no quería ser rey". O por lo menos así lo impulsó con su propio relato, en una historia que no lo tenía primero en la línea de sucesión cuando su padre, el rey Hussein, lo designó como heredero.

"Sidi, esto es una cosa que yo nunca quise. Yo no quiero este trabajo", fue la respuesta de Abdullah, según el propio relato parcial del actual monarca. "Esta es una de las razones por las que yo quiero que lo tengas.La otra razon es porque de todos los miembros de la familia, eres el que puede mantener el equilibrio", replicó su padre, siempre según el recuerdo de Abdullah.

El rey Hussein se trató en EEUU por un cáncer. Allí decidió cambiar a su sucesor. Foto AP

Hasta ese momento, Hussein debía ser sucedido por el príncipe Hassan, heredero designado y hermano del rey que se desempeñaba como regente. Y como segunda opción, por el príncipe Hamzah, un joven con impecable árabe clásico y entrenado por su madre, la reina Noor, para ser el rey.

La razón oficial del desplazamiento era que Hussein, en los últimos meses de vida, mientras atravesaba un tratamiento médico en Estados Unidos por un cáncer de sangre, había quedado disconforme con los manejos de Hassan como regente. Hussein murió el 7 de febrero de 1999.