Inglaterra y Ghana establecieron el cuarto 0 a 0 del Mundial 2026 y dado que ambos ganaron en la primera fecha, dependerá de ellos la definición del Grupo L para clasificar a los 16avos de final. Los ingleses cerrarán con Panamá mientras que los africanos deberán lidiar con Croacia.

El fútbol, por suerte, no tiene poder transitivo. El seleccionado inglés venía de vencer 4-2 a los croatas con una estupenda actuación y la sensación de un resultado corto. Mientras que los dirigidos por Queiroz se había impuesto con lo justo a los panameños. Ese arranque condicionó gran parte del encuentro de este martes.

Ghana jugó a no ganar. El 4-2 de Inglaterra a Croacia la obligó a tomar demasiados recaudos. Jugó con dos líneas de cuatro muy retrasadas que por momentos mutaba línea de 5 en retroceso.

Le cedió por completo el dominio del balón a los inventores del fútbol, y se cuidó en la marca ofensiva: siempre había dos, tres o cuatro jugadores presionando a los hombres de ataque para cortar juego o remates. De vez en cuando, un intento de llegar al área rival con una salida rápida. Nada de nada.

Por su parte, Inglaterra jugó a ganar pero no supo romper ese catenaccio ghanés en los primeros 45 minutos. Hasta la pausa de hidratación tuvo un 85 % de posesión del balón; en la primera etapa, 78 %.

Pero adentro del área fueron contadas las ocasiones en las que pudo pisar fuerte. Dos o tres intentos por derecha de Madueke, quien buscaba desequilibrar a pura gambeta y engaño. Todo en cuentagotas. La presencia siempre peligrosa de Harry Kane, que apenas logró tener un remate recién sobre el final del primer tiempo. La pegada de Rice. Pero todo sin profundidad.

Entonces, en la dinámica de un equipo que juega y no pude encontrar los caminos para lastimar, y otro que apostó a alguna contra veloz pero no la tuvo, los 45 minutos iniciales fueron bastante pobres. Hubo un tiro de Rice, a la salida de un tiro libre, que se fue por arriba del travesaño. Además, ese remate de Kane que se fue al córner porque se encontró con cuatro piernas africanas en el camino. El mejor desborde de Madueke fue un pase para Rice entre líneas y el centro atrás fue despejado por un defensor ghanés.